Té negro
Última revisión: octubre de 2026 · Basado en 23 estudios
En resumen
El té negro regular redujo la presión arterial sistólica en alrededor de 1 a 2 mmHg en ensayos agrupados, y quienes beben té tienen una mortalidad cardiovascular y total más baja en estudios de cohortes. Los resultados sobre el colesterol no son coherentes, y la evidencia está limitada por ensayos pequeños y datos observacionales. No se encontró ningún perjuicio creíble con ingestas habituales, y se sugirió un máximo de ocho tazas al día para limitar la cafeína.
Con qué ayuda
- Reduce ligeramente la presión arterial — Beneficio, grado de evidencia C (Limitada). Los metaanálisis de ensayos aleatorizados pequeños (unas 400 personas cada uno) muestran un descenso de 1-2 mmHg; rebajada por tratarse de un marcador indirecto y por la muestra total pequeña.
- Reduce el colesterol LDL — Resultados mixtos, grado de evidencia C (Limitada). Un metaanálisis halló un pequeño descenso del LDL, otros no hallaron ninguno; ensayos pequeños y un marcador indirecto.
- Reduce el riesgo de enfermedad cardiaca y de ictus — Beneficio, grado de evidencia C (Limitada). Metaanálisis de cohortes prospectivas sobre el consumo de té (sobre todo tipos de té mezclados) con una solidez de la evidencia baja; observacional; la mortalidad por ECV específica del té negro no fue significativa.
- Ayuda a vivir más tiempo — Beneficio, grado de evidencia C (Limitada). Los metaanálisis de cohortes prospectivas muestran asociaciones modestas; observacional con una solidez de la evidencia baja.
Qué es
El té negro es un té elaborado con la planta del té que aporta cafeína y flavonoides; se estima que una taza (236.6 mL) aporta unos 280 mg de flavonoides totales [1]. Una revisión juzgó que una hidratación normal es compatible con un té que contenga menos de 250 mg de cafeína por taza [2].
Qué dice la investigación
Presión arterial. Un metaanálisis dosis-respuesta de 2021 de 13 ensayos aleatorizados (22 grupos) halló que el té negro redujo la presión arterial sistólica en 1.04 mmHg (IC del 95%: 0.03 a 2.05) y la diastólica en 0.59 mmHg (0.13 a 1.05), sin una influencia significativa de la dosis ni de la duración [3]. Un metaanálisis de 2014 de 11 estudios (378 personas, de 4 a 5 tazas al día) halló descensos de 1.8 mmHg en la sistólica y de 1.3 mmHg en la diastólica [4]. En 5 ensayos con personas con presión arterial elevada (408 personas), el té verde o negro regular redujo la presión sistólica en 4.81 mmHg y la diastólica en 1.98 mmHg; una mayor duración (3 meses o más) ayudó, y el efecto del té verde fue más fuerte que el del té negro [5]. Una revisión Cochrane halló que el té verde y el negro juntos redujeron la presión arterial sistólica en 2.25 mmHg y la diastólica en 2.81 mmHg, pero contribuyeron pocos ensayos y algunos tenían riesgo de sesgo [6]. En un ensayo de 6 meses con 111 personas, 3 tazas al día de sólidos de té negro redujeron la variación de la presión arterial nocturna en alrededor de un 10% frente a un control igualado en cafeína [7].
Colesterol. Un metaanálisis de 10 ensayos (411 personas) halló que el té negro redujo el colesterol LDL en 4.64 mg/dL (IC del 95%: 0.30 a 8.99), sin cambios en el colesterol total ni en el HDL [8]. Un metaanálisis de 15 ensayos no halló un efecto significativo sobre el colesterol total, el HDL ni (en el modelo de efectos aleatorios) el LDL [9]. En personas con colesterol alto, 6 ensayos no hallaron una diferencia significativa en el colesterol total, los triglicéridos, el LDL ni el HDL [10].
Enfermedad cardiaca y mortalidad en quienes beben té. Un metaanálisis de 22 estudios prospectivos (856,206 personas) asoció 3 tazas más de té al día con un menor riesgo de enfermedad coronaria (riesgo relativo 0.73, IC del 95%: 0.53 a 0.99), ictus (0.82, 0.73 a 0.92), muerte cardiaca (0.74) y mortalidad total (0.76, 0.63 a 0.91) [11]. Para el té negro, un análisis de 18 cohortes asoció la mayor ingesta con una menor mortalidad por todas las causas (RR 0.90, 0.83 a 0.98) y una menor mortalidad por cáncer (0.79, 0.65 a 0.97), con una mortalidad por ECV de 0.88 (0.77 a 1.01), no significativa [12]. Una revisión dosis-respuesta halló que cada taza adicional al día se asoció con un 4% menos de mortalidad por ECV y un 1.5% menos de mortalidad por todas las causas, con una solidez de la evidencia de baja a moderada [1].
Dosis utilizadas en los estudios
Los ensayos de presión arterial usaron de 4 a 5 tazas de té negro al día [4], o 3 tazas al día de sólidos de té negro durante 6 meses [7]. Los análisis de cohortes usaron aumentos de 3 tazas al día [11] o de una taza (236.6 mL) al día [1]. Una revisión halló evidencia suficiente de una reducción del riesgo de enfermedad coronaria con 3 o más tazas al día [2].
Seguridad e interacciones
Efectos secundarios frecuentes. Ninguno de los cinco ensayos con personas con presión arterial elevada informó de efectos secundarios [5]. Una revisión no halló evidencia creíble de que el té negro en cantidades habituales fuera perjudicial, y una hidratación normal era coherente con el té cuando la cafeína era inferior a 250 mg por taza [2].
Límites superiores y dosis tóxicas. Se sugirió un máximo de ocho tazas al día para reducir al mínimo cualquier riesgo por exceso de cafeína [2].
Interacciones. No hubo evidencia de que beber té perjudique el estado del hierro, salvo que las personas ya tengan riesgo de anemia [2]. En los estudios revisados no se encontraron datos sobre otras interacciones con medicamentos.
Embarazo y lactancia. En los estudios revisados no se encontraron datos sobre el té negro; consulta la página de la cafeína para saber más sobre la cafeína y el embarazo.
Afecciones relevantes. Las personas que ya tienen riesgo de anemia pueden necesitar cuidado con el estado del hierro [2].
Salvedades y preguntas abiertas
Los metaanálisis de presión arterial agruparon ensayos pequeños (unas 400 personas cada uno) con efectos de solo 1 a 2 mmHg [3][4]. La revisión Cochrane dijo que solo contribuyeron unos pocos ensayos y que la evidencia tenía riesgo de sesgo [6]. Los hallazgos de cohortes son observacionales, mezclan tipos de té y tuvieron una solidez de la evidencia baja en la mayoría de los análisis [11][1].
Referencias
- Dose-Response Relation between Tea Consumption and Risk of Cardiovascular Disease and All-Cause Mortality: A Systematic Review and Meta-Analysis of Population-Based Studies.. Adv Nutr, 2020.
- Black tea--helpful or harmful? A review of the evidence.. Eur J Clin Nutr, 2007.
- The effect of black tea supplementation on blood pressure: a systematic review and dose-response meta-analysis of randomized controlled trials.. Food Funct, 2021.
- The effect of black tea on blood pressure: a systematic review with meta-analysis of randomized controlled trials.. PLoS One, 2014.
- The effects of regular consumption of green or black tea beverage on blood pressure in those with elevated blood pressure or hypertension: A systematic review and meta-analysis.. Complement Ther Med, 2020.
- Green and black tea for the primary prevention of cardiovascular disease.. Cochrane Database Syst Rev, 2013.
- Black tea lowers the rate of blood pressure variation: a randomized controlled trial.. Am J Clin Nutr, 2013.
- Black tea consumption and serum cholesterol concentration: Systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials.. Clin Nutr, 2015.
- Effect of black tea consumption on blood cholesterol: a meta-analysis of 15 randomized controlled trials.. PLoS One, 2014.
- Effectiveness of black tea versus placebo in subjects with hypercholesterolemia: A PRISMA systematic review and meta-analysis.. Diabetes Metab Syndr, 2019.
- Tea consumption and risk of cardiovascular outcomes and total mortality: a systematic review and meta-analysis of prospective observational studies.. Eur J Epidemiol, 2015.
- Tea consumption and mortality of all cancers, CVD and all causes: a meta-analysis of eighteen prospective cohort studies.. Br J Nutr, 2015.